Actualidad Internacional: Opinion

Año nuevo, guerra vieja

16/01/2023

Eduardo Lucita

Economistas de izquierda, Argentina

 

C

uando falta poco para cumplir el año la guerra muestra signos de estancamiento, las líneas de avanzada tanto rusas como ucranianas no se mueven demasiado. Al mismo tiempo parece se entra en tiempo de definiciones.

Desde hace ya varias semanas, y cuando se contabilizan unas 200.000 víctimas entre muertos y heridos, el saldo provisorio de la guerra no se inclina a favor de ninguno de los dos contendientes directos.

 

Combates sin mayores resultados

El comando ruso retrocedió sus tropas rearmando sus líneas defensivas lo que fue aprovechado por las fuerzas ucranianas para lanzar una contraofensiva, recuperar territorios y empujar una desordenada retirada rusa de ciudades del este. Sin embargo los analistas coinciden que esa estrategia defensiva le permitiría a Rusia extender la guerra hasta el 2024 o más. Los combates se centran ahora en el este y sudeste del país. Los rusos  bombardean desde, especialmente buscando deteriorar al máximo el sistema eléctrico (estaría destruido en un 50%), cuando se está en la antesala del invierno europeo.  Mientras que los ucranianos responden con golpes, a veces certeros, como el ataque al puente de Kerch o como en la noche de fin de año contra un complejo militar en Donetsk con 89  soldados rusos caídos[1]Según se informó fueron las llamadas con teléfonos móviles a sus familiares lo que permitió detectarlos y abatirlos por medio de drones. Conviene recordar que en la 1ra Guerra (de trincheras) … Seguir leyendo.

Según informaciones de prensa “sangrientos combates” se están librando por el control de las ciudades de Bajkmut y Soledar. Hoy el comando ruso informa haber conquistado por completo la ciudad de Soledar, El ejército ucraniano lo desmintió y afirmó que siguen los combates. Para Rusia el avance sobre ese territorio sería decisivo, “permitiría cortar las líneas de abastecimiento de las tropas ucranianas y luego rodearlas”  para recuperar  el control de la anexionada República Popular de Donetsk, sería además su primera victoria comprobable. Por su parte el Instituto de Estudios para la Guerra, con sede en Washington afirma que “la conquista completa de Soledar por parte de Moscú no sería un avance operacionalmente significativo”. Para Ucrania esa zona es central para su estrategia defensiva y sostener sus dichos de “Estar trabajando para la victoria”.

En síntesis en el frente de combate hay combates, pero las líneas no se mueven de los lugares conquistados, a lo sumo se recupera algún territorio, pero no mucho más. No hay avances de importancia en ninguno de los dos campos enfrentados.

¿Se acerca el final?

Distintos analistas internacionales, entre ellos el argentino Jorge Castro (ver suplemento económico de Clarín del  pasado 24 de diciembre) coinciden en que poner fin a la guerra de Ucrania sería un objetivo prioritario para el año que acaba de comenzar. No es ajena a esta coincidencia considerar que la continuidad del conflicto profundizaría el impacto en el tablero político global (reformulación de alianzas, fortalecimiento y expansión de la OTAN, remilitarización, regreso de los proteccionismos y un paréntesis a la globalización) y en la marcha de la economía mundial (pronósticos de desaceleración del PBI, incluso de recesión, inflación generalizada, ruptura de las cadenas de valor, crisis de deuda en países de bajos ingresos).

Hay más indicios, entre ellos:

*Uno: en el reciente viaje del presidente Volodimir Zelenski a EEUU. Allí el presidente Joe Biden, recompuesto luego de las elecciones, ratificó su apoyo a Ucrania, “Haremos todo lo que esté a nuestro alcance” pero al mismo tiempo dio muestras de su interés –junto con el de Alemania, Francia y China- de poner fin a la guerra durante el corriente año. Es que desde febrero pasado EEUU lleva invertidos entre 50 y 60.000 millones de dólares y Zelenski le ha pedido un refuerzo de otros 45.000 millones. El Congreso de EEUU acaba de aprobar un nuevo desembolso por 44.900 millones,  junto con la promesa de Biden de enviar una batería Patriot para reforzar la defensa ucraniana, con la advertencia de que esta ayuda no cambiaria el curso de la guerra. Se trata de un esfuerzo financiero importante para una economía en crisis y en riesgo de recesión, con el agregado que los republicanos, a partir de ahora mayoría en la Cámara de Representantes, se resisten aprobar nuevos apoyos que impliquen mayores gastos en el presupuesto.

*Otro: Al mismo tiempo EEUU, y sus aliados, se niegan a suministrar armamento moderno de tipo ofensivo. Es que han tomado nota que Kiev se ha movido en diversas oportunidades con independencia de la política de Washington y busca comprometer a la OTAN y a EEUU en forma directa en la guerra, lo que significaría un salto cualitativo del conflicto que elevaría drásticamente los riesgos nucleares. Sus críticos alegan que la ayuda con “cuentagotas” solo es una política para que Ucrania no pierda y alarga el conflicto sin solucionarlo. Para resolverlo afirman “hay que proveer lo que haga falta” y rápido

*Un tercer indicio a considerar: EEUU, que hasta hace poco tiempo atrás buscaba extender la guerra, ahora ha revisado su posición en el entendimiento que Rusia no podrá ganarla pero tampoco es viable una derrota tan contundente y humillante que termine en una revuelta interna que modifique sustancialmente la situación de “impasse” actual a favor de Ucrania.

En busca de una salida

Como poner fin al conflicto sería entonces una preocupación de primer nivel a escala mundial. Para Alemania, la locomotora europea, mantener activa su economía es central, y aquí juegan tanto los altos niveles de productividad que dependen del gas ruso como sus exportaciones a China. Para Francia un esquema de seguridad para Europa que incluya a Rusia y evite el ingreso de Ucrania a la OTAN es prioritario. También la República Popular está interesada en la  paz, los europeos son sus principales socios comerciales. EEUU habría llegado a la conclusión que su objetivo de provocar un colapso ruso no es viable, además se corre el riesgo de anarquizar toda la región y que Rusia termine subordinándose totalmente a la política de China,  por lo que se ha lanzado a la búsqueda de alternativas para la paz.

Tanto Zelenski como el presidente Vladimir Putin han declarado interés en encontrar una salida negociada. Sin embargo para el ucraniano todo depende de que Rusia se retire de todos los territorios ocupados, incluso de Crimea que fue anexada en el 2014. Por el contrario para Putin es condición ineludible mantener el control sobre todos los territorios ocupados y posteriormente anexados.

Así las cosas no hay salida negociada posible. Una mirada realista indicaría que una paz negociada implica perdidas para los dos contendientes. Kiev podría recuperar algunas de las zonas  anexadas pero como mínimo debiera ceder definitivamente Crimea. Moscú debiera considerar que sus objetivos iniciales no se cumplieron, que tuvieron resultados muy pobres para las fuerzas puestas en juego, pero mantener la península de Crimea y el puerto de Sebastopol, salida al mediterráneo y base de su armada, no es negociable. Washington no lograría su objetivo de implosionar a Rusia pero ha conseguido reflotar y rearmar a la OTAN y subordinar en aspectos político militares a los europeos.  Finalmente se mostrará como el artífice y garante de la paz. Si esta se logra…

En un mundo donde crece el rearme de los principales países, donde han estallado cortocircuitos entre Corea del Norte y Japón, donde EEUU ha reanudado ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, donde crecen las tensiones entre China, Japón y Taiwán por la Islas Senkakun, luchar para parar la guerra de Ucrania debe ser un objetivo político prioritario para las izquierdas.

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Notas del artículo

Notas del artículo
1 Según se informó fueron las llamadas con teléfonos móviles a sus familiares lo que permitió detectarlos y abatirlos por medio de drones. Conviene recordar que en la 1ra Guerra (de trincheras) solo se podían prender dos cigarrillos con un solo fósforo por que el tercero era fatal (con la luz del primero detectaban, con el segundo apuntaban y con el tercero disparaban). La misma lógica, distinta tecnología.
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