Actualidad Internacional: Ecología

Acapulco, azotado por el cambio climatico y las políticas neoliberales

01/11/2023

Movimiento Socialista del Poder Popular (MSPP)

 

 

El centro nacional de huracanes de Estados Unidos (Met Office Storms) anunció la tarde del domingo 22 de octubre del 2023 la formación de la Tormenta Tropical Otis, a 800 km de Acapulco, y pronosticó un movimiento lento hacia la costa. 24 horas después de su formación, Otis todavía era tormenta tropical. En este punto varios modelos indicaban una trayectoria sugerente hacia tierra dentro, pero ninguno pronosticó que llegase a ser huracán. La tarde del lunes 23 de octubre las imágenes de satélite del Cooperative Institute for Research in the Atmosphere (CIRA) reportó un ojo bien definido, indicativo de un huracán maduro. El pronóstico fue que Otis se había fortalecido rápidamente desde una tormenta tropical hasta convertirse en un huracán. Se esperaba que la tormenta continuara fortaleciéndose hasta convertirse en un huracán de categoría 4, extremadamente peligroso cuando tocara tierra en la costa sur de México esa noche o la madrugada del miércoles. Al mismo tiempo, un avión cazahuracanes cruzó Otis a mediodía del lunes 23 de octubre y midió algo inesperado: ¡la intensidad del huracán ya era categoría 3! Esta gráfica siguiente muestra las predicciones que hubo el 24 de octubre de diferentes modelos estadísticos y físicos con lo que pasó en verdad (la línea negra punteada). Con la tecnología y conocimientos actuales, no había forma de predecir la evolución rápida de Otis.

Ninguno de los modelos actuales para la caracterización de huracanes hubiera logrado predecir la evolución de esta tormenta tropical. Otis ha sido una tormenta tropical de “intensificación rápida”. Si bien son pocos los casos de IR, Patricia (2015) es un ejemplo de que no es imposible ver esto. Los pronósticos de intensificación rápida tienen el triple de errores que los pronósticos de intensificación normales. Además, cuando un huracán “normal” toca tierra ha perdido intensidad. En el caso de eventos de “intensificación rápida”, la máxima velocidad y fuerza destructiva se presenta justo al tocar tierra. Por tanto, ocasiona los vientos de 300 km/h que Otis mostró a su paso. Para el océano Pacífico Otis quedará para la historia como el 5to huracán más intenso, el 2do huracán que más rápido se ha intensificado, pero *crucialmente*, como el huracán más intenso (y devastador) a la hora de tocar tierra que se haya visto en la costa occidental mexicana. Según datos generados por el Dr. Jorge García, UNAM.
Aunque las explicaciones continúan en desarrollo, Otis ganó esta rápida intensificación como consecuencia del agua superficial cálida resultante de: 1) El efecto del Niño (calentamiento intensificado de la superficie del océano) y 2) El calentamiento climático global. Otis se fortaleció en esta “piscina de agua cálida” a más de 31℃ para intensificarse rápidamente. México es altamente vulnerable al encontrarse en medio del océano Pacifico y Atlántico. A través de principios físicos sencillos, podemos deducir que en un planeta más caliente, hay más humedad que puede precipitar cuando sucede un evento extremo. El Pacífico es el lugar del mundo donde se espera que cambie más la precipitación de huracanes y debemos de estarnos preparando.
Los factores climáticos explican el impacto de Otis, pero para entender la devastación que ha causado es primordial entender la situación social en la que se encontraba Guerrero, Acapulco en particular. De acuerdo con la Secretaría de Economía de México (2023): en 2020 la población en Acapulco fue de 852,622 habitantes. En comparación a 2010, la población en Acapulco decreció un -1.25%. Entre las causas de esta disminución de población encontramos: las altas tasas de emigración motivadas por la pobreza, falta de empleos, falta de acceso a servicios básicos y la violencia que se vive en el estado. Guerrero es unos de los estados con más alta tasa de emigración y pobreza consecuencia de la política neoliberal que desmanteló el campo mexicano. Hoy vemos una migración continua y contantes de familias completas. En 2020, 35.7% de su población se encontraba en situación de pobreza moderada y 17.7% en situación de pobreza extrema. Esto quiere decir que, al menos la mitad de la población de Acapulco, no está ni cercanamente preparada económicamente para las devastadoras consecuencias que ha dejado Otis. La población vulnerable por carencias sociales alcanzó un 24.9%, mientras que la población vulnerable por ingresos fue de 8.17%. Las principales carencias sociales de Acapulco en 2020 fueron carencia por acceso a la seguridad social, carencia por acceso a los servicios de salud y carencia por acceso a la alimentación, Otis ha venido a intensificar esta situación. Los pobres son las principales víctimas, sobre todo en los países pobres. Los habitantes de Acapulco, Guerrero en general han vivido en el miedo, la desesperanza y la violencia continua en las últimas décadas. En tal contexto, ha surgido una campaña de desinformación, fake news y capitalización política de esta catástrofe por los mismos promotores que han llevado al abandono de Guerrero, al impulsar políticas neoliberales que empobrecen a la población. Estas campañas buscan generar desconfianza, desinformación y desviar la discusión de lo verdaderamente importante. En esta situación se ha desplegado el Plan DN-III, que se creó en 1965 para atender desastres naturales, y que se viene aplicando hace entonces. Sí bien, no queremos un país militarizado, hoy las fuerzas armadas son el sector que tiene la infraestructura necesaria para atender la situación y que hemos pagado todos los mexicanos. Se reclama la supuesta militarización, pero también se critica si entra el programa Bienestar a censar a la población afectada para diseñar una mejor estrategia, se dice que es clientelar. Y además, se ocupa la catástrofe para discutir la existencia del FONDEM un programa con múltiples acusaciones de corrupción. No debemos permitir que aquellos responsables de las políticas neoliberales que causaron la pobreza, migración, violencia y la alta vulnerabilidad de la población de Acapulco, hoy sigan generando desinformación. No debemos permitir que los medios de comunicación criminalicen “actos de rapiña” en esta situación de emergencia.
En resumen, el cambio climático genera que tormentas extremas como Otis sean cada vez más posibles, pero la devastación es causada por políticas neoliberales ecocidas, violentas, que generan pobreza y desigualdad social. Por otro lado, la pobreza aumenta incluso en los países «desarrollados». Los ingresos laborales se reducen sin piedad, las protecciones sociales -allí donde existen- se desmantelan. La economía capitalista flota en un océano de deuda, explotación y desigualdades. Aunque todos estamos en riesgo, las poblaciones trabajadoras que vivimos al día con salarios que apenas nos alcanzan para sobrevivir, somos mucho más vulnerables a los impactos del cambio climático.
Pero sobretodo es urgente que México se pronuncie y actué en pro de detener el avance del cambio climático global, principal causa de eventos como Otis. Es urgente que en instancias internacionales se obligue a los 10 países que más contribuyen al cambio climático con sus emisiones de Dióxido de Carbono, China y EUA los primeros, a disminuirlas y a hacerse responsables de las catástrofes y pérdidas que están generando. Y más urgente aún, como prioridad, que desterremos los combustibles fósiles, la agroindustria, la industria cárnica y la hipermovilidad… es decir, que produzcamos menos a nivel mundial. Sin olvidar que tres mil millones de personas, la mayoría en el Sur, viven en condiciones espantosas debido al capitalismo y al imperialismo. La justicia exige que ciertos tipos de producción crezcan para satisfacer las enormes necesidades insatisfechas: buenos sistemas de salud, viviendas decentes, buena alimentación, buena educación, transporte público, seguridad social para todos.
Es indispensable una reorientación completa hacia la determinación democrática de las necesidades humanas reales y el sostenimiento y regeneración del ecosistema global. La justicia social, la justicia climática, la democracia real y otro desarrollo son la única vía posible para respetar la limitación ecológica y satisfacer al mismo tiempo la legítima necesidad de desarrollo de los pobres. El decrecimiento justo -el decrecimiento ecosocialista- es una condición en nuestra lucha.

Artículos relacionados

OPA de los combustibles fósiles a COP28

OPA de los combustibles fósiles a COP28

Actualidad Internacional: Ecología06/12/2023  Traducción: Viento SurFuente: Gauche AnticapitalisteCopyright: Autora/or de la foto. Si no queremos mostrarlo lo ocultamos.La presidencia de la COP28 por parte del jefe de la Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC) no...

leer más
Extrema derecha y cambio climático

Extrema derecha y cambio climático

Actualidad Internacional: Ecología18/11/2023Vocera del Nuevo Partido Anticapitalista de Francia y miembro de su Comisión de Ecología. Traducción: Valentín HuarteFuente: Jacobinlat.comCopyright: Autora/or de la foto. Si no queremos mostrarlo lo ocultamos.El comienzo...

leer más
Share This